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Actualizado: hace 1 hora 6 mins

Adolescencia: la mitad de los trastornos mentales surge en esa etapa

Mar, 11/06/2018 - 05:59

La mitad de las enfermedades mentales comienza antes de los 14 años, pero la mayoría de los casos no se detectan ni se tratan. Esto se trasforma en un problema de escala global si se considera que actualmente 40 por ciento de la población mundial tiene entre 10 y 24 años, la generación más numerosa de la historia.

Los datos, contenidos en un especial sobre Salud Adolescente publicado [18 de septiembre] por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cobran relevancia porque el tema principal de este año en el Día Mundial de la Salud Mental fueron los jóvenes.

La OMS advierte que 10 a 20 por ciento de ellos experimenta alguna condición que afecta su salud mental, incluyendo trastornos emocionales y alimentarios, ansiedad, psicosis, autoagresiones y depresión. En este último caso, 80 por ciento de los episodios se origina en la adolescencia.

“Si estos desórdenes no se tratan, se extenderán hacia la vida adulta, impactando por lo tanto el rendimiento académico, el empleo, las relaciones e, incluso, la parentalidad”, advierte en el especial Tarun Dua, experto en salud mental de la OMS.

Para enfrentar este desafío, el organismo internacional entrega ejemplos de actividades concretas para su detección temprana y tratamiento y propone un abordaje a nivel comunitario, de manera de priorizar enfoques no farmacológicos.

Algunas actividades incluyen intervenciones psicológicas individuales, grupales o autoguiadas en línea, capacitación a cuidadores en la familia y la escuela, programas escolares y comunitarios de salud mental, e iniciativas para prevenir el abuso de sustancias y el suicidio.

En el gráfico se muestra la segunda causa de muerte entre mujeres de 15 a 19 años y tercera en hombres de esa edad.

Fuente: OMS.

“En el tránsito de la infancia a la adolescencia se generan cambios neurobiológicos, psicológicos y neuroadaptativos frente a una realidad donde hay nuevos fenómenos físicos y hormonales”, explica el psiquiatra Tomás Baader, director de la Alianza Chilena contra la Depresión.

Lo anterior, agrega, ocurre cuando con un sistema de regulación y modulación de emociones que no está completamente maduro, lo que vuelve a los adolescentes emocionalmente más vulnerables a estímulos externos e internos. “Esto se acrecienta si tempranamente vivieron situaciones como abusos sexuales, maltrato, hambrunas, guerras, pobreza”.

“Programar acciones para mejorar el bienestar y salud mental de los adolescentes requiere colaboración intersectorial, en la cual la escuela juega un rol crítico”, enfatiza a SciDev.Net Chiara Servili, del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

Entre estas destacan cambios organizacionales para asegurar un ambiente psicológico seguro, enseñar salud mental y habilidades para la vida, capacitar al personal para la detección y manejo básico del riesgo de suicidio y crear programas escolares de prevención para adolescentes vulnerables.

Servili subraya que las intervenciones psicosociales “pueden realizarse en la comunidad, establecimientos de salud y/o a través de medios digitales”.

Para la OMS este último recurso, que incluye intervenciones psicológicas en línea, “puede ser adecuado para adolescentes debido al estigma o la disponibilidad de acceso a servicios”.

Baader coincide: “La salud mental de los jóvenes trasciende al sistema de salud. Es un tema integral que debe abordarse transdisciplinariamente, integrando educación, salud, vivienda, deporte, cultura, entre otras áreas”.

Pese a ello, la OMS reconoce que “la adopción de intervenciones de salud mental adolescente es muy baja en todas las regiones”, y hace un llamado a involucrar a los jóvenes en la planificación, implementación y evaluación de intervenciones dirigidas a mejorar su salud, “para asegurar que sean aceptadas por ellos y que les serán útiles”.
noviembre 5/2018 (scidev.net)

Latinoamericanos en riesgo de salud por ruido excesivo

Mar, 11/06/2018 - 05:15

Las turbinas eólicas, los conciertos y el tráfico de vehículos, aviones y trenes son potenciales fuentes de daños para la salud mental y física de las personas, según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

www.scidev.net

El reporte de la OMS brinda nueva evidencia sobre la relación de la exposición a fuentes de ruido y fue elaborado por dos grupos independientes de especialistas en ruido ambiental. Tras realizar varias revisiones exhaustivas de literatura académica, calificaron como “crítica” la relación entre el ruido y el desarrollo de padecimientos cardiovasculares, problemas de sueño y discapacidades cognitiva y auditiva, especialmente en niños.

Concluye, por ejemplo, que una exposición al tráfico vehicular con decibeles de 59.3 aumenta un 5 por ciento el riesgo de arterioesclerosis; y que una exposición a 53.3 decibeles aumenta la molestia de la población en un 10 por ciento.

También estima que el ruido puede propiciar hasta un mes de retraso en la capacidad de lectura y comprensión en niños mientras que una exposición al ruido más allá de 80 decibeles durante 40 años de trabajo, con semanas laborales de 40 horas, puede derivar en discapacidad auditiva permanente.

Además, los especialistas concluyen como riesgo “importante” la relación del ruido con la calidad de vida, la salud mental y el desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad o la diabetes tipo 2.

Aunque la organización advierte que mucha de la evidencia es aplicable a otras regiones de África, Asia y América Latina, el reporte se enfoca en Europa debido, en buena medida, a que no existen suficientes datos sobre los potenciales daños a la salud de la población latinoamericana a causa del ruido.

“Europa nos lleva la delantera por mucho. No solo son conscientes de que el ruido es un verdadero problema de salud pública sino que tienen regulaciones muy claras sobre los decibeles que pueden afectar a su población”, corrobora a SciDev.Net Fausto Rodríguez, coordinador del Laboratorio de Análisis y Diseño Acústico de la Universidad Autónoma Metropolitana en México.

“En América Latina, solo Chile está tan avanzado como Europa en términos de análisis acústico. Al resto de la región, especialmente a México y Centroamérica, nos falta bastante”, afirma Rodríguez.

La OMS también incluye datos sobre la exposición a la música como una causa de pérdida de audición en jóvenes: más de cuatro horas por semana o más de cinco años de uso de auriculares personales así como más de cuatro visitas mensuales a una discoteca pueden aumentar los riesgos de hipoacusia (disminución de la audición).

Recientemente, especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdG) reportaron que en los últimos 10 años ha habido un aumento de jóvenes con hipoacusia debido, en buena medida, al uso excesivo de auriculares (entre 50 y 98 decibeles) y su recurrencia a bares y discotecas con niveles que pueden rebasar los 100 decibeles, comparable con el ruido de fábricas y aeropuertos.

De acuerdo con Martha Orozco Medina, investigadora de la UdG, “se tiene que conceder al generador de ruido la corresponsabilidad para que asuma esa parte del monitoreo de regular sus emisiones de ruido, y proteger tanto la salud de sus trabajadores como la de los vecinos y clientes”.

Con el nuevo reporte, la OMS también busca contribuir a que los gobiernos fortalezcan sus regulaciones con el fin de reducir la exposición de su población a estas fuentes de contaminación sonora.

Plantea, por ejemplo, reducir los niveles de ruido producidos por el tráfico vehicular por debajo de 53 decibeles de día y 45 decibeles de noche. En Europa, más de 100 millones de personas están expuestas a niveles por arriba de los 55 decibeles de día mientras que 72 millones están expuestas a más de 50 decibles de noche, en ambos casos por tráfico vehicular, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA). En nuestra región, no se tienen datos al respecto.

La OMS exhorta a los responsables de políticas que implementen medidas como mejorar la elección de neumáticos y las superficies de los caminos; restringir el flujo de camiones; disminuir el flujo de tráfico; aumentar la construcción de caminos subterráneos; aislar las zonas de construcción y generar más espacios tranquilos y libres de ruido en las ciudades.

El gobierno de la Ciudad de México, una de las 10 ciudades más ruidosas del mundo de acuerdo con el índice “How the World Hears”, lanzó hace unos días RuidoCDMX, una plataforma para promover el uso de tecnología abierta y la participación de los ciudadanos para que reporten los lugares de la ciudad con mayor contaminación sonora.

“RuidoCDMX funciona sobre el principio de que más datos, reunidos por habitantes de la ciudad que no necesariamente sean especialistas, genera mayor impacto que la concentración de estas tecnologías y procesos en pocas manos”, afirman en su sitio web. Con ello, se medirá el ruido de la ciudad en tiempo real para visibilizar el problema en una ciudad donde la mayor fuente de ruido es el tráfico automotriz.
noviembre 5/2018 (scidev.net)

La “programación metabólica” ha revolucionado los conocimientos sobre la prevención de la obesidad infantil

Sáb, 11/03/2018 - 05:38

El Institut d´Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) es el centro que gestiona la investigación biomédica y sanitaria en la provincia de Tarragona. Una de sus áreas estratégicas de investigación es la de Nutrición y Metabolismo, desarrollada por la Unidad de Investigación en Pediatría, Nutrición y Desarrollo Humano (URPNDH) del IISPV y de la Universitat Rovira i Virgili.

Dirigida por los doctores Ricardo Closa, jefe de Servicio de Pediatría y de las UCIs Neonatal y Pediátrica del Hospital Universitario de Tarragona Joan XXIII, y Joaquín Escribano, jefe de Servicio especialista en Pediatría y Nefrología infantil del Hospital Universitari Sant Joan de Reus, la URPNDH centra su actividad investigadora en los efectos de la ingesta temprana sobre la obesidad infantil.

Closa afirma que “los estudios en los que ha participado la URPNDH han investigado, en particular, el efecto de la ingesta proteica en el lactante sobre el riesgo al sobrepeso y/o la obesidad posterior”. Closa añade que “en la comunidad científica existe un amplio consenso en que la obesidad, tanto en el adulto como en el niño, es uno de los principales problemas de salud en los países desarrollados, por la multitud y gravedad de las comorbilidades asociadas”.

El doctor Escribano explica que “su prevalencia ha aumentado en las últimas décadas de forma alarmante hasta el punto de ser actualmente considerada una epidemia a nivel mundial”. Ambos investigadores concurren en que las causas finales de esta dolencia son ampliamente conocidas desde hace muchos años y se corresponden con un desequilibrio entre la energía ingerida y el gasto energético. “Este desequilibrio ocasiona un aumento de peso, principalmente por acumulación de grasa corporal, que es la que define propiamente el concepto de obesidad. Aunque esta sea la causa final, existen varios factores que confieren un mayor riesgo a desarrollar obesidad o alguna de las enfermedades asociadas, como por ejemplo la resistencia a la insulina, afirma Closa.

La “programación metabólica”

Aunque entre los factores de riesgo habituales son bien conocidos los genéticos, en las dos últimas décadas se han descubierto nuevos factores de riesgo que tienen que ver con la `programación metabólica´”, prosigue Escribano. Este concepto, que surgió a finales de los 90 y que ha revolucionado los conocimientos sobre la prevención de varias enfermedades, sostiene que existen periodos tempranos del desarrollo denominados `ventanas críticas´ donde un estímulo, agresión o factor ambiental concreto puede producir cambios estructurales o funcionales que tendrán una repercusión a medio y/o largo plazo en la fisiología, función, salud y riesgo de enfermedad.

Estas `ventanas críticas´ se distribuyen a lo largo del desarrollo desde la gestación hasta la primera infancia”, indica Closa. Uno de los factores con capacidad de influir en la programación metabólica es la dieta, tanto de la madre durante la gestación como durante el periodo perinatal, hasta los primeros años de vida. Se ha constatado la existencia de una asociación entre el riesgo de padecer ciertas enfermedades, como por ejemplo la obesidad, y la dieta durante los primeros años de vida, afirma Escribano. Uno de los factores de riesgo de padecer obesidad en la infancia es haber tenido un crecimiento rápido durante los primeros meses de vida”. De hecho, “se ha observado que una dieta que induzca un crecimiento rápido del lactante puede suponer aumentar por tres o por cuatro las probabilidades de ser obesos durante la infancia”, asevera Closa. También se ha demostrado que “un aumento elevado del peso durante el primer año es un factor de riesgo de padecer obesidad en la edad adulta”, prosigue el investigador. Estos conocimientos ofrecen una potencial estrategia para la prevención de la obesidad, puesto que la modificación de la alimentación del lactante durante los primeros meses, cuando los malos hábitos alimentarios que favorecen la aparición de obesidad aún no han sido instaurados”. Ambos investigadores convienen en que una estrategia tal se perfilaría como una oportunidad de intervención menos costosa, tanto para el paciente como para sus familias.

Ingesta de leche durante las primeras semanas

A diferencia de la de periodos posteriores, la alimentación del lactante se caracteriza por constar exclusivamente de la ingesta de leche. “Su composición, ya sea materna o una fórmula artificial, tiene más importancia de la que se le podría otorgar si se la considerara simplemente un alimento”, afirma Closa. Escribano continúa indicando que la lactancia es un sistema de programación específica de los mamíferos, en el que la molécula mTOR juega un importante papel.

“La leche humana tiene una composición específica que actúa como un mecanismo de señalización endocrino, regulando múltiples aspectos del crecimiento y del metabolismo, como por ejemplo la síntesis y secreción de insulina y la activación del eje IGF-1″, indica el investigador, añadiendo que “numerosos estudios han identificado la lactancia materna como un factor protector, capaz de reducir el riesgo de padecer obesidad entre un 15 y un 22 %”. Los mecanismos mediante los cuales la lactancia materna ejerce este efecto protector son diversos e incluirían, por ejemplo, la presencia de hormonas que pueden contribuir a la autorregulación del apetito del bebé, así como la menor cantidad de proteínas que la leche humana contiene en comparación con las fórmulas infantiles.

“La ingesta de proteínas ha sido asociada a un aumento del índice de masa corporal (IMC), de la síntesis y secreción de insulina ya una estimulación del eje IGF-1, constituyendo uno de los mecanismos de la `programación metabólica´”, asegura Closa. Tanto los aminoácidos contenidos en la leche, específicamente los de cadena ramificada, como la insulina o el IGF-1 que se secretan por la acción de los nutrientes, activan mTORC1, vía que promueve la adipogénesis en el tejido adiposo prosigue Escribano. Un exceso de activación de esta vía resultaría en una deposición excesiva de grasa, habiéndose observado que una ingesta dietética alta en proteínas produce este efecto activador”, indican ambos investigadores.

Considerando estos datos se estableció la `hipótesis de la proteína temprana´, que considera que la ingesta temprana elevada en proteínas produce un incremento mayor de peso y una activación de la adipogénesis, lo cual aumentaría el riesgo de padecer obesidad posteriormente. El menor contenido proteico de la leche humana comparado con el de las fórmulas infantiles estaría detrás del efecto protector observado en la lactancia materna”, aseveran los científicos.
noviembre 2/2018 (immedicohospitalario.es)

Más del 90 % de los niños del mundo respiran aire tóxico

Sáb, 11/03/2018 - 05:32

Respirar aire contaminado es una de las principales amenazas para la salud de los más jóvenes. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 93 % de la población infantil está expuesta a altos niveles de partículas finas que superan los límites de calidad del aire. En total, unos 1800 millones de niños menores de 15 años respiran aire sucio a diario.

chartermenow.com

Los niños son más vulnerables a la polución porque respiran más rápido que los adultos y absorben un mayor número de partículas nocivas.

El estudio, publicado con motivo de la celebración de la primera Conferencia Mundial sobre la Contaminación del Aire y la Salud, entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre, señala que los más pequeños son más vulnerables a los efectos de la polución porque respiran más rápido que los adultos, por lo que absorben un mayor número de partículas nocivas.

En este sentido, la altura también es un factor determinante: en la etapa de crecimiento, en la que tanto el cuerpo como el cerebro de los pequeños están en pleno desarrollo, viven más cerca del suelo, que acumula una mayor concentración de contaminantes.

El derecho a respirar aire limpio

“El aire contaminado está envenenando a millones de niños y arruinando sus vidas”, ha denunciado Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. “Esto es inexcusable. Cada niño debería poder respirar aire limpio para poder crecer al máximo de su potencial.”

Los recién nacidos y los niños en edades más tempranas también son los más susceptibles a los efectos contaminantes que producen los electrodomésticos o las tecnologías dentro de los hogares. La polución influye en el desarrollo neurológico y en la capacidad cognitiva y puede originar asma o, incluso, cáncer infantil. Además, los infantes pueden tener mayor riesgo de padecer dolencias crónicas como enfermedades cardiovasculares años más tarde. Solo en el año 2016, hubo 600 000 muertes infantiles a causa de infecciones respiratorias originadas por aire contaminado.

Asimismo, las mujeres embarazadas que viven en lugares con aire inseguro, tienen mayor probabilidad de dar a luz de forma prematura y de tener hijos de un peso y tamaño inferior a la media.

“El aire contaminado está atrofiando el cerebro de los niños, lo que afecta a su salud de más formas de las que sospechábamos. Pero hay maneras sencillas de reducir las emisiones peligrosas”, ha asegurado María Neira, la directora del departamento de Salud Pública, Medioambiente y Determinantes Sociales de Salud de la organización.

Políticas respetuosas con la salud

“La OMS está respaldando la implementación de políticas respetuosas con la salud, por ejemplo, al acelerando el cambio hacia combustibles y tecnologías del hogar más limpias y promoviendo el uso de transporte más verde y la construcción y planificación urbana eficiente”, ha añadido.

Por otra parte, en el informe se destaca que los países con rentas más bajas tienen un mayor porcentaje de riesgo: el 98 % de niños de hasta cinco años respiran aire tóxico, en comparación con el 52 % de la población infantil en los países con un nivel de ingresos más alto.

La Conferencia Mundial sobre la Contaminación del Aire y la Salud, celebrada del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2018, tuvo por objetivo reunir a los gobiernos y los asociados en el marco de una movilización mundial para mejorar la calidad del aire y luchar contra el cambio climático. Este organismo internacional es el encargado de velar por el cumplimiento del indicador del Objetivo de Desarrollo Sostenible enfocado en reducir para 2030 el número de muertes y enfermedades provocadas por la contaminación del aire.
noviembre 2/2018 (agenciasinc.es)

Referencia:

Air pollution and child health: Prescribing clean air“. World Health Organization (2018).

La microbiota intestinal de los niños, al descubierto

Jue, 11/01/2018 - 05:06

El desarrollo del microbiota intestinal de los niños desde los primeros meses de vida hasta los cuatro años puede marcar la aparición de diversas enfermedades, entre ellas, la diabetes tipo 1. Nature publica esta semana dos estudios, que nacen del análisis más amplio realizado sobre la flora intestinal infantil, donde se aportan claves sobre ese desarrollo.

El estudio sobre diabetes pediátrica Teddy (acrónimo de Determinantes ambientales de la diabetes en los jóvenes) está reflejando nuevos datos sobre la microbiota infantil. Este análisis recoge muestras de seis centros clínicos en Estados Unidos, Suecia, Alemania y Finlandia.

A partir del estudio Teddy, un grupo de investigadores, encabezado por Joseph Petrosino, de la Facultad de Medicina Baylor College, en Houston, analizó 12 500 muestras de heces de 903 niños, recogidas mensualmente en pequeños de entre 3 y 46 meses de edad. Utilizando la secuenciación genética para determinar el microbioma, averiguaron que la composición y la diversidad de las bacterias cambian con el tiempo y establecieron tres fases distintas: la fase de desarrollo (a los 3-14 meses), la fase de transición (15-30 meses) y la fase de estabilidad (a partir de los 31 meses).

Diversidad de la microbiota

Durante la etapa de desarrollo, la lactancia materna se asoció con niveles más altos de bacterias Bifidobacterium, mientras que la diversidad microbiana aumentó tras el destete, al introducir una mayor variedad de alimentos. El nacimiento por vía vaginal se asoció con un aumento temporal del género Bacteroides, que a su vez se relacionó con una mayor pluralidad intestinal y maduración, independientemente del tipo de parto. Los hermanos, la exposición a mascotas y la ubicación geográfica también marcaron diferencias en los perfiles de microbioma.

En otro estudio, el grupo de Curtis Huttenhower, del Instituto Broad, en Cambridge, en Massachusetts, estudió a cerca de 11 000 muestras de heces de 783 bebés, también del estudio Teddy, para caracterizar el microbioma intestinal inicial en niños que desarrollan diabetes tipo 1. Así averiguaron que la microbiota de estos niños alberga más genes relacionados con la fermentación y la síntesis de ácidos grasos de cadena corta lo que, unido a los resultados que se conocen de estudios previos,  con evidencia previa, se relaciona con un efecto protector.

Los autores recuerdan que los niños analizados (en su mayoría blancos no latinos y con alto riesgo de diabetes tipo 1) pueden no representar a otras poblaciones.

Ambos estudios suponen la caracterización de la microbiota en una etapa de la vida que resulta clave.

Como expone otro de los autores, Christopher Stewart, de la Universidad de Newcastle, “estos análisis iniciales refuerzan los trabajos previos realizados con bebés y también revelan importantes asociaciones con el microbioma durante este momento crítico de la vida. Los futuros descubrimientos de esta cohorte allanarán el camino para dilucidar cómo la microbiota influye en la salud y la enfermedad, particularmente en la diabetes tipo 1″.

“En cohortes como esta, donde podemos integrar los datos clínicos con la exposición específica del paciente y los análisis genómicos y del microbioma, podremos obtener diagnósticos y terapias basados en la medicina de precisión para la diabetes tipo 1 y en muchas otras enfermedades”, concluye Petrosino.
octubre 31/2018 (diariomedico.com)

 

Una explicación al retraso de la pubertad en adolescentes con anorexia

Mié, 10/31/2018 - 05:52

La pubertad es una etapa crítica del desarrollo durante la que se producen cambios corporales y psicológicos asociados al inicio de la capacidad reproductiva. Múltiples factores cooperan en este proceso, entre ellos, la herencia genética, los factores ambientales y el estado metabólico y nutricional del organismo.

En un nuevo estudio llevado a cabo en ratonas, investigadores del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica (IMIBIC), la Universidad de Córdoba (UCO) y el CIBEROBN de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición, liderados por el Profesor Manuel Tena-Sempere, han demostrado que en condiciones de balance energético negativo provocado por una nutrición deficiente se activa un sensor energético llamado AMPK.

Este efecto se produce por una supresión en la producción de las kisspeptinas, moléculas cerebrales que activan el sistema reproductor y que son imprescindibles para que la pubertad comience a una edad adecuada.

Las neuronas Kiss1, identificadas en las distintas especies de mamíferos, incluida la humana, juegan un papel esencial en la regulación central del funcionamiento del sistema reproductor y de la pubertad. Tal es su importancia, que mutaciones que inactivan el gen Kiss1 producen infertilidad y ausencia de pubertad en humanos y otras especies. Trabajos previos del grupo del doctor Tena-Sempere, catedrático de Fisiología de la UCO y subdirector de investigación básica en el IMIBIC, han documentado que la actividad de las neuronas Kiss1 se encuentra influenciada por factores metabólicos.

En relación con el control metabólico y nutricional de la pubertad, durante los últimos años se ha detectado un incremento muy notable de los trastornos metabólicos en la población pediátrica a escala mundial. Estos abarcan problemas tan alarmantes como el aumento de la tasa de obesidad infantil o la alta frecuencia de los trastornos alimentarios, tales como la anorexia o la bulimia. Como consecuencia de ello, la comunidad científica ha prestado especial atención al estudio no solo de las causas, sino también de las consecuencias derivadas de estos trastornos metabólicos de inicio temprano.

La anorexia retrasa la pubertad

Entre dichas consecuencias, se ha detectado una estrecha conexión entre el aumento en la incidencia de enfermedades metabólicas tempranas y la aparición de alteraciones en la edad de llegada de la pubertad, sobre todo en niñas. Así, mientras condiciones de exceso en las reservas energéticas, como la obesidad, se relacionan con un adelanto en la edad de llegada de la pubertad, situaciones de déficit energético, como la anorexia, están asociadas a un retraso de esta.

Aunque, a priori, podría parecer que estas alteraciones en la edad de la pubertad no suponen un problema de salud grave, estudios recientes han demostrado que este fenómeno puede tener un impacto negativo sobre la salud en etapas posteriores del desarrollo. Se ha descrito una asociación de dichas alteraciones puberales con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiometabólicas (como hipertensión, obesidad y diabetes), cáncer de mama, trastornos del comportamiento, talla baja e incluso una menor esperanza de vida.

Sin embargo, aún no se conocen de forma precisa los mecanismos a través de los cuales las señales metabólicas interaccionan con el eje reproductor en situaciones de pubertad alterada asociada a enfermedades metabólicas. El trabajo que ahora se publica contribuye a elucidar algunos de los factores implicados en este fenómeno.

Los datos abren una ventana a la posible utilidad de AMPK como diana farmacológica para el tratamiento de trastornos puberales, especialmente aquellos de origen metabólico. Diversos fármacos de uso en clínica, tales como la metformina, actúan modulando la actividad AMPK.
octubre 30/2018 (agenciasinc.es)

Referencia: 

Roa, A. Barroso, F. Ruiz-Pino, M.J. Vázquez, P. Seoane-Collazo, N. Martínez-Sánchez, D. García-Galiano, et.al.. MetabolicRegulation of FemalePubertyviaHypothalamic AMPK-KisspeptinSignaling. PNAS. Published ahead of print October 22, 2018

La mala calidad del desayuno empeora la salud cardiovascular en la infancia

Mar, 10/23/2018 - 05:50

Investigadoras del Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria (IS-FOOD) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) han publicado un estudio en el que muestran que la calidad nutricional del desayuno se asocia con importantes factores de riesgo cardiovascular y metabólico en niños y niñas con sobrepeso, incluso en aquellos con buena forma física que practican ejercicio a diario.

Las autoras del artículo, publicado en la revista Nutrients, observaron que aquellos menores que consumían desayunos con peor calidad nutricional y mayor densidad energética (entendida como más cantidad de calorías por gramos de alimento) tenían mayores niveles de colesterol y de ácido úrico y una mayor resistencia a la insulina.

Las científicas concluyen que los programas de educación nutricional para mejorar la salud cardiovascular de la población pediátrica deberían incluir recomendaciones específicas dirigidas a disminuir el consumo de alimentos de alta densidad energética en esa primera comida del día.

“El desayuno no solo es la primera comida del día, sino que también se puede considerar la más importante -señala Idoia Labayen, profesora del departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA-. A pesar de ello, muchos niños van al colegio sin desayunar, lo que hace que lleguen más hambrientos a la hora de comer y puedan ingerir más cantidad de la que les correspondería”.

“La ausencia del desayuno ha sido previamente relacionada con el exceso de grasa y otros trastornos asociados, por lo que la promoción del desayuno ya se está utilizando como parte de la estrategia en la prevención de la obesidad infantil”, añade Labayen.

Calidad en el desayuno

Sin embargo, más allá de desayunar o no, la calidad de la primera comida del día es muy relevante. Tras evaluar los hábitos dietéticos del desayuno de un total de 203 escolares de 8 a 12 años con exceso de peso, se observó que un 13 % de los niños no desayunaba a diario y que aquellos que consumían desayunos con peor calidad nutricional y con mayor densidad energética tenían mayores niveles de colesterol y de ácido úrico en sangre y una mayor resistencia a la insulina.

“Precisamente, una mayor densidad energética del desayuno repercutía negativamente en el metabolismo de la glucosa, incluso en aquellos niños que cumplían con las recomendaciones diarias de actividad física, es decir, 60 minutos en intensidad moderada a vigorosa”, explica la experta.

Las investigadoras subrayan que los programas de educación nutricional para mejorar la salud cardiovascular y metabólica de la población infantil deberían poner el foco en la disminución del consumo de alimentos de alta densidad energética, como “los productos ultraprocesados, comúnmente presentes en los desayunos infantiles”, concluye Labayen.
octubre 22/2018 (agenciasinc.es)

Más de 80 por ciento de los casos de leucemia infantil en China se curan

Vie, 10/19/2018 - 05:02

Más del 80 por ciento de los casos diagnosticados de leucemia infantil en China se curan, dijo recientemente  en conferencia de prensa la Comisión Nacional de Salud (CNS), para lo que citó una mejoría en los estándares de tratamiento de la leucemia en pacientes infantiles.

Alrededor de 15 000 pacientes infantiles son diagnosticados con leucemia cada año, lo que hace a esta enfermedad una de las malignidades más comunes en niños, dijo Zheng Huyong, médico del Centro Nacional de Salud Infantil (CNSI) afiliado al CNS.

Una encuesta del CNSI encontró que en los últimos 10 años, la tasa general de supervivencia de largo plazo de la leucemia infantil en el transcurso de cinco años es de cerca de 90 por ciento y que la tasa de supervivencia a cinco años y libre de eventos de la leucemia promielocítica aguda infantil es de más de 90 por ciento, lo que demuestra cuánto ha mejorado el tratamiento de la leucemia en China.

Más del 60 por ciento de los hospitales infantiles de China y de otros hospitales tienen actualmente la capacidad para realizar un diagnóstico y un tratamiento estandarizados de leucemia infantil, dijo el CNS.

Con la implementación de diferentes programas de atención médica, la tasa de reembolso actual entre los pacientes con leucemia infantil de familias pobres de zonas rurales subió a 81 por ciento en septiembre de 2018 en comparación con el 49 por ciento de principios de 2017, dijo el CNS.
octubre 18/ 2018 (Xinhua)

Calidad de vida en niños y adolescentes con TDAH, con y sin tratamiento farmacológico, y en controles

Sáb, 10/06/2018 - 05:11

La calidad de vida relacionada con la salud percibida por niños y adolescentes es un factor importante para valorar los efectos de una intervención terapéutica, por lo que un reciente estudio ha analizado la calidad de vida comparando casos con trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) tratados farmacológicamente con metilfenidato, casos no tratados y controles.

Mediante un muestreo consecutivo de casos de TDAH según los criterios del DSM-IV y un muestreo aleatorio de controles emparejados por sexo, edad y zona sociodemográfica, se alcanzó una cifra de 228 participantes de 8-14 años de edad. La calidad de vida se evaluó mediante el cuestionario KIDSCREEN-52 (versión niños y adolescentes) y se compararon los resultados medios en las diferentes dimensiones de dicho cuestionario.

Se observó una correlación significativa moderada entre mayor intensidad de síntomas de TDAH y peor calidad de vida, excepto en el bienestar físico. Los casos de TDAH no tratados mostraban significativamente peor calidad de vida que los controles en bienestar psíquico, autonomía, estado de ánimo, entorno escolar y aceptación social. Los casos de TDAH tratados observaban similares resultados, excepto en el entorno escolar y el bienestar psíquico, que no presentaban diferencias significativas con los controles. Los casos de TDAH tratados por comparación con los de TDAH no tratados sólo presentaban significativamente mejor calidad de vida en el entorno escolar.

En conclusión, según los autores, los casos de TDAH presentan dimensiones del KIDSCREEN-52 con peor calidad de vida que los controles y los casos de TDAH tratados con metilfenidato solo se diferencian significativamente de los no tratados porque presentan mejores resultados en el entorno escolar. El estudio fue publicado por Rev Neurol 2018.
octubre 5/2018 (neurologia.com)

La radioterapia para el meduloblastoma podría afectar a la memoria de pacientes pediátricos

Mar, 09/25/2018 - 05:56

La radioterapia para el meduloblastoma, el cáncer cerebral más común en la niñez, podría provocar problemas de memoria, sobre todo dificultades para crear recuerdos de los eventos personales recientes.

Los investigadores observaron a 12 supervivientes a un meduloblastoma y a un superviviente de un ependimoma, otro tumor cerebral pediátrico. Todos habían sido tratados con cirugía, seguida de radiación y quimioterapia. Los compararon con nueve jóvenes sanos. Todos tenían entre 7 y 18 años. Entonces, se les solicitó que recordaran dos eventos: uno del mes anterior, y el otro, el más antiguo que pudieran recordar. Los supervivientes a un tumor cerebral recordaron menos detalles del evento reciente, por ejemplo el lugar y la hora, que los niños y adolescentes sanos.

Según los autores, la radiación podría afectar al crecimiento de células nerviosas en el hipocampo, un área del cerebro que es responsable de la memoria, aunque se observaron cambios en todo el cerebro que podrían contribuir a los problemas de memoria de los niños y adolescentes. Un aspecto positivo es que los afectados parecen retener algunos de sus recuerdos de una edad temprana. El estudio fue publicado por J Neurosci 2018.
septiembre 24/2018 (neurologia.com)

Aire urbano no apto para cerebros infantiles

Lun, 09/24/2018 - 05:28

España se libró este año de una demanda de la Comisión Europea por incumplir desde 2010 la normativa europea sobre calidad del aire. Pero esta exoneración in extremis -se enfrentaba a un ultimátum- no significa que el aire aquí sea limpio.

El 90 % de los españoles respira más contaminación de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera aceptable, y su esperanza de vida puede acortarse hasta dos años por ello -pronóstico que la OMS extiende a todos los europeos-.

Las malas noticias no acaban ahí. Un número creciente de investigaciones demuestran que el aire contaminado es tóxico para el cerebro de los niños y lastra el desarrollo cognitivo. Los expertos reclaman medidas para proteger colegios y zonas infantiles, algo que ciudades como Madrid y Barcelona aún no contemplan pese a haber iniciado ambiciosos planes anticontaminación.

Respirar aire contaminado causa y agrava enfermedades respiratorias y cardiovasculares. La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) atribuye a la contaminación la muerte prematura de 30 000 personas en España. El efecto sobre el cerebro de fetos y niños aún no se traduce en números en un informe y se conoce desde hace menos tiempo. Pero las evidencias son contundentes.

Como suele ocurrir en los estudios sobre la influencia del ambiente en el organismo -ya sea el nexo entre tabaquismo y cáncer o entre dieta y enfermedad cardiovascular-, es complejo demostrar una relación causa-efecto entre el humo del tráfico y la ralentización del aprendizaje en niños. Pero los estudios observacionales muestran una correlación tan clara y abundante que los expertos no dudan en apelar al principio de precaución.

Durante la primera década del siglo XXI empezaron a acumularse evidencias de lo que dos expertos en salud ambiental, Phillipe Grandjean y Philip Landrigan, describieron en 2014 en The Lancet Neurology como una “pandemia de neurotoxicidad” en niños.

Ambos médicos detectaban un “aumento en la incidencia de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, dislexia y otros problemas cognitivos”, y lo atribuían a un conjunto de conocidos neurotóxicos, como el plomo, el metilmercurio o el tolueno. Pero también advertían de la posible existencia de más compuestos dañinos para el desarrollo del cerebro, aún sin identificar. Varios indicios apuntaban a que al menos parte de ellos podrían proceder del tráfico.

Un trabajo de 2008 hallaba inflamación en el cerebro de niños y perros en Ciudad de México, y culpaba a la alta contaminación. Efectos similares se observaron poco después en ratas expuestas a tubos de escape de motores diésel. Las partículas generadas por los motores, en especial los diésel, son tan pequeñas que podrían pasar de los pulmones a la sangre y llegar al cerebro, generando inflamación.

En 2010, un grupo de investigadores liderados por Jordi Sunyer, del CREAL -hoy ISglobal-, en Barcelona, decidieron buscar un posible vínculo entre contaminación del tráfico y aprendizaje infantil. Su proyecto BREATHE fue financiado con casi 2,5 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación (ERC). “Postulamos que la contaminación del tráfico, en particular las partículas ultrafinas (…), obstaculiza el desarrollo cerebral”, explicaron los investigadores.

Pronto esa hipótesis de partida se vio respaldada. Un trabajo publicado en 2015 en PLOS Medicine mostraba que el desarrollo cognitivo de los niños que van al colegio en zonas de alta contaminación es más lento. En un año los escolares expuestos a poca polución mejoraron un 11,5 % su memoria de trabajo, mientras que en los colegios con aire de peor calidad la mejora fue de solo un 7,4 %.

El estudio consistió en medir durante un año habilidades cognitivas de 2715 niños de 7 a 10 años de 39 colegios de Barcelona, descartando en lo posible el efecto de factores que se sabe que influyen en el desarrollo, como la clase social. “El deterioro de las funciones cognitivas tiene consecuencias para el rendimiento escolar”, dijo Sunyer en 2015. “Los niños de las zonas con mayor contaminación podrían estar en una situación de desventaja”.

Otros resultados de BREATHE han ido en la misma línea. Los investigadores estudiaron también, a lo largo de un año, la relación entre niveles de contaminación dentro y fuera de las aulas y la capacidad de atención de los niños y niñas. “Los incrementos en los niveles ambientales procedentes del tráfico se asociaron a una disminución en todos los procesos de atención en las aulas”, explicaron los autores en 2017 en la revista Epidemiology.

Los días de más polución los niños mostraron “un retraso equivalente a más de un mes en la mejora natural de la velocidad de respuesta” esperable por la edad. “Es una evidencia más de la necesidad de evitar la contaminación atmosférica en el entorno de los centros escolares, y especialmente la de los vehículos diésel”, declaró Sunyer.

Los más vulnerables

El efecto de la contaminación sobre los niños es importante porque su cerebro está en pleno desarrollo. También el de los fetos. Varios estudios en Europa y Estados Unidos muestran que cuando las embarazadas respiran aire contaminado, sus hijos se resienten.

Entre 1998 y 2006 un grupo liderado por Frederica Perera, hoy directora del Centro de Salud Ambiental Infantil de la Universidad de Columbia (Nueva York, Estados Unidos), reclutó a 720 embarazadas residentes en barrios de bajos ingresos en Nueva York, como Harlem o South Bronx. De ellas, 665 llevaron durante 48 horas una mochila con equipos de medición para un tipo de contaminantes llamados hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH), que se emiten al quemar combustibles fósiles y que, según han mostrado estudios en animales, son neurotóxicos que atraviesan la placenta y pueden causar inflamación, estrés oxidativo y lesiones vasculares en el cerebro del feto.

Los trabajos con esta cohorte de parejas madre-hijo empezaron a publicarse hace unos quince años y muestran que a mayor exposición a PAH de las madres, peor desarrollo neurológico de los hijos. Los niños que respiraron más PAH obtuvieron peores puntuaciones en test de inteligencia general y verbal, y tienen más riesgo de sufrir ansiedad, depresión y déficit de atención.

En 2012 el grupo de Perera hizo escáneres cerebrales a 40 niños de la cohorte. Los resultados, publicados en JAMA Psychiatry en 2015, revelan alteraciones morfológicas en los cerebros de los niños con mayor exposición, en concreto menos sustancia blanca -la que forman los axones de las neuronas–en el hemisferio cerebral izquierdo. Este rasgo “se asoció con un procesado más lento de la información durante las pruebas de inteligencia” y con problemas de comportamiento.

En España existe el Proyecto INMA-Infancia y Medio Ambiente, una cohorte de unas 4.000 parejas madre-hijo reclutadas entre 1997 y 2008 en siete regiones españolas. Hace unos años investigadores de ISGlobal coordinados por Mònica Guxens empezaron a analizar la relación entre exposición a dióxido de nitrógeno -uno de los principales contaminantes del tráfico- y capacidad de atención en niños de la cohorte INMA.

Una publicación el año pasado en Environment International revela que las exposiciones altas se relacionan “con un retraso en la capacidad de niños y sobre todo de niñas”. Guxens declaró: “Se desconoce aún el impacto clínico de esta falta de atención, pero podría tener implicaciones para toda la población debido a la ubicuidad de la exposición”.

Los resultados de distintos grupos de investigación en distintos sitios confluyen. Un artículo de revisión publicado en 2015 en Endocrinology muestra “un aumento exponencial” de este tipo de estudios en la última década, con resultados que ofrecen “evidencias suficientes” de que la exposición pre y posnatal sobre todo a PAH, partículas muy pequeñas y óxidos de nitrógeno incide negativamente sobre la inteligencia global y la capacidad de atención, y aumenta el riesgo de sufrir trastornos del espectro autista. Este efecto “no puede ser ignorado: debe aplicarse el principio de precaución para proteger a los niños”, concluyen los autores. 

Política municipal basada en la evidencia

Pese a estas advertencias, los atascos en torno a los colegios a las horas de entrada y salida son cotidianos en las ciudades españolas. El mensaje tarda en calar. ¿Solo en la ciudadanía, o también entre los políticos?

Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del CSIC, en Barcelona, lleva décadas no solo investigando la calidad del aire -es uno de los autores en BREATHE– sino también asesorando a responsables políticos. Asegura que, en cuanto a conocimiento del problema, España está a la altura de los países de su entorno. En la toma de medidas, en cambio, “hemos ido más lentos”.

Ángeles Cristóbal, subdirectora General de Sostenibilidad del Ayuntamiento de Madrid, no quita un ápice de importancia a las evidencias científicas. La ciudad está poniendo en marcha el llamado Plan A, que engloba las medidas más drásticas jamás tomadas en Madrid para mejorar la calidad del aire. El Plan A restringe el acceso de los vehículos a una amplia zona central de la ciudad; bonifica a los más ‘limpios’; potencia el transporte público y renueva su flota con vehículos de bajas emisiones. Se cree que así se reducirá hasta un 30 % las emisiones de óxidos de nitrógeno, el contaminante que sistemáticamente superaba los límites en Madrid. “Mejorará la calidad del aire de toda la ciudad”, dice Cristóbal. Aunque todavía no hay nada previsto específicamente para los colegios.

En Barcelona tampoco, pero Cristina Castells, directora de Energía y Calidad Ambiental del Ayuntamiento, conocedora de los resultados del proyecto BREATHE, explica que han decidido estudiar la situación de cada colegio en concreto: “No en todos hay que tomar las mismas medidas: depende de la situación, de cuál sea el modo de transporte habitual de los niños… incluso de la disposición del patio o de las aulas”.

En Berlín “se tiene en cuenta el ruido y la contaminación ambiental cuando se planifica la construcción de nuevas instalaciones, así que los colegios y zonas de juego más nuevos raramente están cerca de las vías de más tráfico”, explica Martin Lutz, Jefe de Sector de Gestión de Calidad del Aire en esta ciudad. Aparte de esa medida la ciudad ha dedicado mucho esfuerzo a la instalación de filtros en los coches, porque “conocemos la toxicidad de las partículas ultrafinas que emiten especialmente los diésel (…). Parece más eficiente atacar el problema en la fuente, es decir, en los tubos de escape”.

En Londres, el combate a la contaminación es, al menos en teoría, una prioridad política. El alcalde ha anunciado campañas de medición de calidad del aire en los colegios y enviará alertas a los centros cuando haya picos de contaminación. Reino Unido y Alemania son dos de los seis países que sí serán demandados por la Comisión Europea ante el Tribunal de Justicia Europeo por incumplir la normativa sobre calidad del aire.

Al colegio, mejor caminandoLas soluciones al problema de la contaminación tardan en hacerse efectivas. Mientras llegan no se puede dejar de respirar, pero “hay cosas que se pueden hacer desde ya, como dejar de cargar y descargar los niños enfrente de la escuela”, decía Jordi Sunyer en una intervención en Facebook el año pasado; “esto se debería hacer a 100 metros y desplazar el tráfico que pasa por delante del colegio a 50 metros como mínimo”.

Algunos padres creen que llevando a sus hijos en coche estarán a salvo del aire contaminado: error. En 2014 varios políticos británicos siguieron su rutina londinense equipados con medidores de aire, y asombraron a los propios investigadores con los datos: atravesando la ciudad en coche se exponían hasta a diez veces más contaminación. Los sistemas de ventilación del vehículo absorben lo que sale del tubo de escape del coche de delante y lo inyectan en las fosas nasales de los pasajeros. La mejor opción es caminar lo más lejos posible de la calzada y por vías de poco tráfico. Y, si no, el transporte público.

Varios grupos estudian también el papel de la vegetación urbana para combatir la contaminación. Hay hallazgos curiosos, como que los árboles no siempre son buenos. Por ejemplo, en las calles flanqueadas por edificios altos, que acaban formando un cañón por donde pasa el aire, lo que conviene son los arbustos bajos y los jardines verticales, explican investigadores de la Universidad de Surrey (Reino Unido). Los árboles, en cambio, atrapan los contaminantes y hacen que su concentración aumente cerca del suelo. Los arbustos bajos también son efectivos como barrera entre la calzada y las aceras.

El asesino silencioso y la desigualdad No consuela saber que el fenómeno es global. En toda Europa las muertes prematuras son más de 400 000, y de hecho la Comisión llevará ante el Tribunal de Justicia europeo, por su alta contaminación, a Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Rumanía y Hungría. La contaminación roba entre 2 y 24 meses de vida a cada europeo, en función del grado de contaminación del lugar donde viva. Y eso es tener suerte.La OMS acaba de publicar un informe en el que estima que “el 90% de la población mundial respira aire contaminado” y que hay regiones del Mediterráneo oriental y del sudeste asiático donde se superan hasta cinco veces los límites que esta organización considera aceptables. La contaminación -afirma la OMS- es un ingrediente más del círculo vicioso de la pobreza, y uno muy poderoso: de los siete millones de personas que mueren al año en todo el mundo por respirar aire contaminado, el 90 % vive en países en vías de desarrollo.

Con cifras tan impactantes la pregunta es obligada: ¿cómo no se actúa más y más rápido? Expertos de ámbitos diversos -calidad del aire, gestión urbana, epidemiología- lo atribuyen en parte a que el aire contaminado es lo que la OMS llama “un asesino silencioso”. Ningún certificado dice “causa de la muerte: alta contaminación”. Y sin embargo el aire contaminado es causa directa de cánceres y enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
septiembre 23/2018 (agenciasinc.es)

Casos de ceguera infantil en América Latina por nacimientos prematuros

Vie, 09/21/2018 - 05:45

En América Latina, hasta un 60 por ciento de los casos de ceguera infantil se debe a los nacimientos prematuros, afirmó el comisionado nacional de Protección Social en Salud de México, Antonio Chemor.

“En México, de los dos millones de nacimientos que se registran al año, siete por ciento son prematuros, por lo que una cierta proporción, tienen riesgo de desarrollar ceguera por retinopatía”, mencionó Chemor.

Por lo anterior, la Secretaría de Salud mexicana lanzó un programa de prevención nacional para identificar los casos que requieren atención inmediata y tratamiento en los 32 estados del país’.

En el marco de la ceremonia de la estrategia para la disminución de la ceguera por retinopatía del prematuro en el estado mexicano de Jalisco (oeste), el funcionario dijo a periodistas que la falta de detección oportuna es la causa principal de esta situación.

Asimismo, Chemor calificó la enfermedad como ‘potencialmente grave’, debido a que afecta a los vasos sanguíneos de la retina en desarrollo del bebé.

Con este equipamiento, explicó el representante de la Secretaría de Salud, se busca crear centros especializados con un modelo de detección oportuna en todo el país para atender los casos de retinopatía y evitar la ceguera de hasta 2000 niños prematuros en riesgo cada año.

Los centros especializados estarán localizados en hospitales de segundo y tercer nivel que cuenten con médicos pediatras, retinólogos, y oftalmólogos.
septiembre 20/2018 (Xinhua)

Un niño menor de 15 años muere cada cinco segundos en el mundo

Vie, 09/21/2018 - 05:10

Un nuevo informe de Naciones Unidas revela que los niños que viven en países con mayores tasas de mortalidad tienen hasta 60 veces más probabilidades de morir en sus primeros cinco años de vida que los de los países donde la mortalidad es menor. En 2017 se calcula que 6,3 millones de niños menores de 15 años murieron en su mayoría por causas evitables.

Las nuevas estimaciones de mortalidad publicadas por UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la División de Población de las Naciones Unidas y el Grupo del Banco Mundial indican que un niño menor de 15 años muere cada cinco segundos en el mundo por causas prevenibles en su mayoría, un total de 6,3 millones de menores en 2017. La mayor parte de estas muertes -5,4 millones- ocurren en los primeros cinco años de vida.

“Si no se toman medidas urgentes, 56 millones de niños y niñas menores de cinco años morirán de aquí a 2030, la mitad de ellos recién nacidos”, subraya Laurence Chandy, directora de Datos, Investigaciones y Políticas de UNICEF. “A pesar de los progresos notables que hemos logrado desde 1990, millones de niños siguen muriendo simplemente debido a su identidad o al lugar donde han nacido. Con soluciones sencillas como medicamentos, agua potable, electricidad y vacunas podemos cambiar esa realidad para todos los niños”, añade.

A escala mundial, la mitad de todas las muertes de menores de cinco años que se produjeron en 2017 ocurrió en África subsahariana, y otro 30 % en Asia meridional. En África subsahariana, uno de cada 13 niños muere antes de cumplir cinco años. En los países de altos ingresos, esa cifra era de uno de cada 185. En España, por ejemplo se producían 9 muertes por cada mil nacimientos en 1990 en menos de cinco años. Esta cifra se ha reducido a 3 por cada mil en 2017.

“Debemos dar prioridad a la tarea de proporcionar a todos los niños acceso universal a los servicios de salud de calidad, especialmente en el momento del nacimiento y durante los primeros años de vida, para darles la mejor oportunidad posible de sobrevivir y prosperar”, asevera Princess Nono Simelela, subdirectora general de Salud de la Familia, la Mujer y el Niño de la OMS.

Muertes por causas evitables

La mayoría de los niños menores de 5 años mueren por causas que se pueden evitar o tratar, como complicaciones durante el parto, neumonía, diarrea, sepsis neonatal y paludismo. En comparación, las lesiones son una causa más importante de mortalidad entre los niños de 5 a 14 años, especialmente por casos de ahogamiento y vinculados al tráfico vial. Dentro de este grupo de edad también existen diferencias regionales, ya que el riesgo que corre un niño de morir en África subsahariana es 15 veces mayor que en Europa.

“El hecho de que más de seis millones de niños y niñas mueran antes de cumplir sus 15 años es un costo que simplemente no podemos permitirnos”, señala Timothy Evans, director superior de Práctica Global de Servicios de Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial. “Es fundamental poner fin a las muertes evitables e invertir en la salud de los jóvenes para reforzar el capital humano de los países e impulsar de este modo su crecimiento y prosperidad en el futuro”.

En 2017, 2,5 millones de recién nacidos murieron durante su primer mes de vida.

Para los niños de todo el mundo, el periodo más arriesgado de la vida es el primer mes. En 2017, 2,5 millones de recién nacidos murieron durante su primer mes de vida. Un bebé nacido en África subsahariana o en Asia meridional tiene nueve veces más probabilidades de morir durante su primer mes que un bebé nacido en un país de altos ingresos. Los avances desde 1990 para salvar las vidas de los recién nacidos han sido más lentos que en el caso de los niños menores de cinco años.

Disparidades dentro de los países

Incluso dentro de los países hay disparidades. Las tasas de mortalidad de menores de cinco años entre los niños de las zonas rurales son, como promedio, un 50 % más altas que entre los niños de las zonas urbanas. Además, los nacidos de madres sin formación educativa tienen más del doble de probabilidades de morir antes de cumplir los cinco años que los nacidos de madres que han realizado estudios secundarios o superiores.

A pesar de estos desafíos, cada año hay menos muertes de niños en todo el mundo. El número de niños que mueren antes de cumplir cinco años ha disminuido drásticamente, de 12,6 millones en 1990 a 5,4 millones en 2017, y lo mismo ha ocurrido con los niños de entre 5 y 14 años, cuya mortalidad se ha reducido de 1,7 millones a menos de un millón en el mismo periodo.

“Este nuevo informe pone de relieve los notables progresos logrados desde 1990 en la reducción de la mortalidad entre los niños y los adolescentes”, recalca el secretario general Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, Liu Zhenmin. “Reducir la desigualdad mediante la prestación de asistencia a los recién nacidos, los niños y las madres más vulnerables es esencial para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de poner fin a las muertes infantiles evitables y garantizar que nadie se quede atrás”.
septiembre 20/2018 (SINC)

Nueva presentación de ‘Humira’ para pacientes pediátricos

Vie, 09/21/2018 - 05:01

AbbVie ha anunciado recientemente la disponibilidad de Humira 20 mg solución inyectable en jeringuilla precargada, una nueva presentación que posibilitará una pauta de administración más cómoda para los pacientes en edad pediátrica y reducir el dolor asociado a la administración inyectable.

Esta nueva presentación está disponible para las seis indicaciones pediátricas en las que el biológico está autorizado: artritis idiopática juvenil poliarticular, artritis relacionada con entesitis, enfermedad de Crohn pediátrica, psoriasis pediátrica en placas, uveítis pediátrica e hidradenitis supurativa.

Esta nueva presentación permitirá facilitar el día a día de los pacientes pediátricos y sus cuidadores al simplificar el número de pasos necesarios para la preparación de las inyecciones, además de  reducir el dolor en el lugar de inyección”, asegura Belén López, directora de comunicación estratégica y pacientes de AbbVie.

La nueva presentación está disponible en jeringuillass precargadas de 0,2 ml, de un solo uso y adaptadas a la posología en función del peso corporal.

“Poder contar con una presentación más ajustada a las necesidades de los niños, siempre es una ventaja ya que supone menos manipulación y más fácil administración; por tanto, más seguridad y más confort también para las familias”, afirma Jordi Antón, presidente de la Sociedad Española de Reumatología Pediátrica (SERPE).

Sin citratos

Además, al igual que el resto de presentaciones comercializadas de Humira, no contiene citratos, lo que permite reducir el dolor en la zona de inyección. En este sentido, los datos de un estudio con pacientes adultos con artritis reumatoide demostraron que las dosis del medicamento libres de citrato reducían en un 84 % el dolor en la zona de inyección.
septiembre 20/2018 (diariomedico.com)

 

La apnea del sueño podría favorecer el crecimiento tumoral en edades tempranas

Mar, 09/18/2018 - 05:28

Investigadores del CIBERES pertenecientes a los grupos de Ramon Farré (Universidad de Barcelona) y de Josep María Montserrat (Universidad de Barcelona i Hospital Clínico de Barcelona) han demostrado, en animales de experimentación, que la apnea del sueño favorece el crecimiento en cáncer de pulmón solo en los más jóvenes. La edad avanzada sería, por tanto, un factor de protección frente al rápido desarrollo tumoral inducido por esta alteración respiratoria del sueño.

 

Este estudio, liderado por Isaac Almendros -profesor de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud (Campus Clínic UB) y miembro del IDIBAPS- ha sido publicado en la prestigiosa American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine siguiendo la línea de investigación sobre los posibles efectos de la apnea obstructiva del sueño en el cáncer. En los últimos años ha surgido un gran interés en el estudio de la posible relación entre la apnea obstructiva del sueño (AOS) y su más inmediata consecuencia, la hipoxia intermitente, con la aparición de tumores. CIBERES ha sido pionero en la aportación de las primeras evidencias del papel de la hipoxia intermitente en el desarrollo de cáncer.

El trabajo realizado en ratones jóvenes (edad equivalente a adolescentes en humanos) y viejos (equivalente a pacientes de más de 65 años) muestra cómo la falta de oxígeno durante el sueño (hipoxia) acelera el crecimiento tumoral solo en los más jóvenes. Además, los investigadores han relacionado estos resultados con una diferente respuesta inmune a la hipoxia intermitente en los macrófagos asociados al tumor y en los linfocitos reguladores. “Cabe resaltar la importancia de la investigación con animales con una edad equivalente a la de los pacientes con enfermedades crónicas respiratorias como es el caso de la apnea obstructiva del sueño” incide el Dr. Almendros. “Nuestro reto es identificar y demostrar las consecuencias fisiopatológicas de la apnea del sueño y contribuir al desarrollo de la medicina personalizada para su manejo integral”, añade.

En el trabajo también han participado expertos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), el Hospital Universitario y Politécnico la Fe (Valencia), Hospital Virgen de Valme (Sevilla) y la Universidad de Chicago (Estados Unidos), entre otras instituciones.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño es una enfermedad crónica que representa un importante problema de salud mundial y que afecta al 10 % aproximadamente de la población adulta.
septiembre 17/2018 (dicyt.com)

La mecánica del rotavirus encierra claves de la infección

Sáb, 09/15/2018 - 05:58

Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) han logrado medir las propiedades mecánicas de las múltiples capas proteicas que protegen al rotavirus.

Los resultados, publicados recientemente en eLife, podrían abrir nuevas vías para el desarrollo de tratamientos frente a la infección por este tipo de virus, responsable de gran parte de las enfermedades diarreicas en la infancia desde su nacimiento hasta los cinco años.

Este estudio es el primero que detalla la interacción entre la función y las propiedades mecánicas de un virus de múltiples capas. Las partículas virales encierran su material genético en un caparazón proteico diseñado para proteger, transportar y liberar el genoma viral en la célula huésped.

Para conseguir esto, la estructura de las partículas virales debe ser lo suficientemente resistente como para proteger el genoma viral en entornos externos a la célula y resistir los ataques del sistema inmune del huésped, garantizando una infección exitosa.

Muchos virus de ARN bicatenario rodean su genoma de una capa protéica característica que incorpora su propia maquinaria molecular para permitir que el genoma se replique y propague.

Algunos de estos virus añaden capas de proteína adicionales que participan en funciones específicas. Por ejemplo, rotavirus ha concentrado toda la maquinaria necesaria para la interacción y la entrada en la célula diana en la capa más externa de su partícula viral.

La partícula completa de rotavirus está formada por tres capas de proteína independientes. “Esta partícula y partículas subvirales que contienen una o dos capas de proteína desempeñan diferentes papeles durante la infección”, explica el autor principal, Manuel Jiménez-Zaragoza, de la UAM.

“Queríamos ver cómo contribuyen las interacciones entre las capas que definen estas diferentes partículas al ciclo de replicación del virus”, añade.

Este estudio es el primero que detalla la interacción entre la función y las propiedades mecánicas de un virus de múltiples capas.

Tres capas de proteínas

Los autores aislaron cada una de las diferentes partículas y subparticulas virales de rotavirus, y las estudiaron mediante microscopía de fuerzas atómicas (AFM).

Los resultados muestran la presencia de una fuerte interacción entre la delgada capa externa y la gruesa capa media de la partícula viral, que resulta crítica para la protección del virion infectivo.

Interacciones más débiles entre los componentes de la capa media y de estos con la capa interna permiten a esta gruesa capa realizar su papel como adaptador entre las capas interna y externa, y la dotan de la flexibilidad necesaria para permitir al virus replicar su genoma en las células anfitrionas, un proceso conocido como transcripción.

“Nuestros hallazgos revelan cómo las propiedades biofísicas de las tres capas proteicas se ajustan para permitir que el rotavirus infecte de forma eficiente las células del huésped”, apunta Pedro de Pablo, otro de los autores de la UAM. “Este trabajo aporta valiosa información e importantes dianas para el desarrollo de nuevas estrategias antivirales”, concluye.
septiembre 14/2018 (agenciasinc.es)

El crecimiento en los primeros años de vida afecta a la salud respiratoria en la infancia

Sáb, 09/15/2018 - 05:16

Los primeros años de vida son un momento crítico para la aparición de posibles enfermedades respiratorias en la infancia y en la edad adulta. Recientemente, diversas investigaciones han observado que un aumento de peso superior al recomendado durante este periodo puede estar asociado a una peor función pulmonar y a un mayor riesgo de desarrollar asma en la edad escolar.

Un nuevo estudio, realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, y el Erasmus University Medical Center de Rotterdam, se propuso analizar si los patrones de crecimiento infantil, derivados del peso y la altura medidos en repetidas ocasiones durante los tres primeros años de vida, afectaban la salud respiratoria a los 10 años de edad.

En concreto, los patrones de crecimiento analizados fueron la velocidad máxima de crecimiento en peso y altura, que suele ocurrir a la edad de un mes, y el momento en que el índice de masa corporal alcanza su máximo, lo que suele suceder alrededor de los nueve meses de edad. El trabajo está publicado en la revista Thorax.

Los expertos realizaron un seguimiento de 4435 niñas y niños de la cohorte holandesa Generation R Study desde antes de su nacimiento hasta los 10 años de edad. Se midió en diversas ocasiones el peso y la talla de los participantes a lo largo de sus tres primeros años de vida. A los 10 años de edad se les realizó una espirometría para medir su función pulmonar y sus padres rellenaron un cuestionario para saber si se les había diagnosticado asma.

Factores de riesgo

Los datos mostraron que los bebés que aumentaban de peso más rápido y que tenían un mayor índice de masa corporal tenían una menor función pulmonar a los 10 años de edad.

“Concretamente, en estos casos la función de las vías aéreas era proporcionalmente menor de lo que hubiese correspondido según la capacidad pulmonar. Aunque no se observó ninguna relación del crecimiento en peso y altura con el riesgo de asma, este desarrollo desproporcionado de la función pulmonar sí que podría representar un factor de riesgo para las enfermedades respiratorias”, concluye Maribel Casas, investigadora de ISGlobal y del Erasmus University Medical Center y primera autora de la publicación.

Por otro lado, también se observó que “cuanto más tarde se alcanzaba el índice de masa corporal máximo, se daba una mejor función pulmonar y, en el caso de los niños, un menor riesgo de padecer asma”, explica Casas.

“Los resultados de este estudio confirman que el crecimiento infantil durante los primeros años de vida es importante para el desarrollo pulmonar”, añade la investigadora.
septiembre 14/2018 (agenciasinc.es)

Un gen de riesgo para alzhéimer agrava los efectos de la contaminación en niños

Vie, 09/14/2018 - 05:57

Cada vez existen más evidencias sobre los efectos adversos de la contaminación atmosférica en el desarrollo cognitivo y conductual de niños y niñas. Sin embargo, los mecanismos por los que esto sucede continúan siendo una incógnita. Ahora, un nuevo estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, sugiere que la variante genética ε4 del gen APOE podría desempeñar un papel importante en este proceso. La investigación ha sido publicada en Environmental Health Perspectives.

Trabajos anteriores -realizados en el marco del proyecto BREATHE- habían relacionado la exposición infantil a la contaminación atmosférica con menor desarrollo cognitivo, mayores problemas de conducta, e incluso, con diferencias estructurales en el cerebro.

En esta ocasión, tras analizar datos de más de 1600 escolares de 39 centros de Barcelona, el equipo científico observó que  la asociación entre exposición a contaminantes procedentes del tráfico y los efectos adversos en el neurodesarrollo fue más acusada en aquellos casos en que se detectó la presencia del alelo ε4 del gen APOE.

Los portadores de esta variante genética mostraron índices de problemas conductuales más elevados, una evolución más lenta en el desarrollo de la capacidad de atención y un menor volumen en el núcleo caudado, uno de los componentes que integran la anatomía del cerebro.

“Estos resultados nos hacen pensar que los niños y niñas portadores de este alelo podrían ser más vulnerables a los efectos de la contaminación del aire sobre aspectos del neurodesarrollo importantes”, explica Sílvia Alemany, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio.

La inflamación sistémica y el estrés oxidativo están entre los mecanismos subyacentes a los efectos adversos de la contaminación atmosférica en la salud mejor establecidos.

“Se da la circunstancia de que estos mismos mecanismos están relacionados también con enfermedades neurodegenerativas, como la demencia. De hecho, existen estudios que muestran una asociación entre exposición a la contaminación atmosférica y deterioro cognitivo en personas mayores”, añade Alemany.

“Todo ello, unido al hecho de que el gen APOE ε4 es el mayor factor de riesgo genético conocido para la enfermedad de Alzheimer, nos llevó a plantearnos si también tendría una relación con los efectos adversos de la contaminación atmosférica observados en funciones cerebrales durante la etapa infantil”, afirma.

Disminuir el tráfico en zonas con menores

El estudio contó con datos genéticos y se practicaron test para evaluar las funciones cognitivas, los problemas de conducta y los posibles síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad. La contaminación atmosférica procedente del tráfico se estimó a partir de mediciones reales. Por último, a 163 participantes se les practicó una resonancia magnética.

“Harán falta nuevos estudios en otras poblaciones para tratar de replicar estos resultados; es importante establecer si esta posible vulnerabilidad genética afecta a la exposición a contaminación atmosférica en etapas anteriores del desarrollo, como la prenatal”, advierte Jordi Sunyer, investigador de ISGlobal que dirige el proyecto BREATHE.

“En cualquier caso, una vez más resulta obvio que es imprescindible tomar medidas para reducir el tráfico en los entornos urbanos y, muy especialmente, en aquellos donde haya presencia de menores, como alrededor de las escuelas”, concluye.
septiembre 13/2018 (agenciasinc.es)

 

Referencia bibliográfica:

Alemany S, Vilor-Tejedor N, García-Esteban R, Bustamante M, Dadvand P, Esnaola M, Mortamais M, Forns J,. Traffic-Related Air Pollution, APOE Status, and Neurodevelopmental Outcomes among School Children Enrolled in the BREATHE Project (Catalonia, Spain). Environ Health Perspect. 2018 Aug 2;126(8):087001. doi: 10.1289/EHP2246. eCollection 2018 Aug.

La escarlatina, nociones básicas

Lun, 08/27/2018 - 05:02

La escarlatina es una enfermedad infecciosa provocada por el estreptococo A, se transmite por vía respiratoria, y afecta sobre todo a la población escolar, concretamente a aquella comprendida entre los cuatro y los once años. En el pasado era una enfermedad alarmante, pero con el desarrollo de los antibióticos ha pasado a ser menos preocupante.

Si no se aborda a tiempo con antibióticos, preferiblemente la penicilina, puede causar complicaciones y podría propagarse, por ejemplo, por las amígdalas, los pulmones o la sangre, según recoge en su página web la Clínica Mayo.

 

Causas y síntomas

El estreptococo A, causante de la escarlatina, se transmite entre los niños por vía respiratoria. El doctor José Tomás Ramos, presidente de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica de la Asociación Española de Pediatría (SEIP-AEP), explica a EFEsalud que el primer síntoma es el dolor de garganta es decir, una faringitis estreptocócica. Añade que al cabo de uno o dos días de este primer síntoma, se producen las lesiones cutáneas, muy enrojecidas, que pueden picar un poquito, y también afectan a la lengua.

Las lesiones en la piel, que resultan ser ásperas, se acaban descamando y son muy características de esta enfermedad infecciosa. Es bastante fácil de reconocer para los pediatras. Además de esta sintomatología, es característico, según la Clínica Mayo, tener fiebre por encima de los 38º, náuseas, vómitos o dolor de cabeza. Una faringitis no siempre es señal de escarlatina, aunque es muy frecuente que un paciente con escarlatina padezca faringitis.

Diagnóstico

El doctor Ramos, también jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, apunta que, ante la sospecha de la presencia de esta enfermedad, se ha de acudir de inmediato al centro de salud. Sobre todo si es invierno o comienzos de primavera, épocas del año en las que predomina la aparición de esta dolencia.

La escarlatina se puede identificar si uno padece dolor de garganta y tiene erupciones cutáneas de color rojizo. Aunque es difícil confundir el diagnóstico, Ramos apunta que podría confundirse con el shock tóxico estafilocócico en adolescentes y, en menores de cinco años, con la enfermedad de Kawasaki.

Las erupciones de la escarlatina son, por lo general, aparatosas y pueden picar un poco. Aunque es una enfermedad que en palabras de Ramos, se identifica “con enfermedades antiguas”, no está erradicada y tampoco hay vacuna. “Es una enfermedad que vemos todos los años”, comenta el doctor.

  • Observará el estado de la garganta, las amígdalas y la lengua del paciente.
  • Palpará el cuello del paciente para determinar si los ganglios linfáticos están agrandados.
  • Evaluará la apariencia y textura de la erupción cutánea.

Tratamiento y prevención

Hay que tener en cuenta que el tiempo de incubación de esta enfermedad es breve (entre uno y tres días). José Tomás Ramos señala que al paciente, una vez diagnosticado, le pondrán un tratamiento con penicilina que dura unos diez días. Además, apunta que la sintomatología cede en un periodo de 24 a 48 horas.

La Clínica Mayo propone algunos remedios para aliviar sus síntomas:

  • Beber agua en abundancia para mantener la garganta húmeda y prevenir la deshidratación y también aliviar el dolor.
  • Usar un humidificador para eliminar el aire seco que pueda irritar aún más la garganta.

Asimismo para prevenir el contacto recomiendan:

  • Lavarse las manos
  • No compartir alimentos ni utensilios para comer.
  • Taparse la boca y la nariz al toser y al estornudar.
    agosto 26/2018 (efesalud.com)

Adolescentes sin cifras patológicas de hipertensión arterial ya tienen daño orgánico

Jue, 08/16/2018 - 05:59

Un estudio muestra afectación cardiaca y de los vasos sanguíneos en jóvenes con niveles inferiores a los que definen la hipertensión.

El daño orgánico producido por la hipertensión arterial (HTA) no solo se detecta en adultos, según confirma un estudio presentado en la reunión anual del Comité de Hipertensión de la Sociedad Americana de Cardiología (AHA), celebrada en San Francisco (Estados Unidos). El análisis coordinado por Elaine Urbina, directora de cardiología preventiva en el Hospital Infantil de Cincinnati (Ohio, Estados Unidos), revela que la afectación cardiaca y de los vasos sanguíneos puede ocurrir incluso con niveles de presión arterial que están por debajo de los que definen la HTA en la adolescencia.

El equipo de Urbina evaluó a 180 adolescentes de entre 14 y 17 años y encontró evidencias de daño orgánico en algunos de los jóvenes cuyas cifras de presión se situaban por debajo del percentil 80. También la hallaron, lógicamente, entre los que tenían un riesgo intermedio (percentil entre 80 y 90) y en los de mayor riesgo (por encima de 90).

Los resultados de este estudio constituyen una nueva prueba de algo de lo que vienen avisando desde hace años los pediatras: el progresivo aumento de la HTA en niños y adolescentes. Empar Lurbe, jefa del Servicio de Pediatría del Consorcio Hospital General de Valencia, jefa de Grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn) y vicepresidenta de la Sociedad Europea de Hipertensión, apunta que es muy difícil dar cifras de incidencia y prevalencia de HTA en esta franja de edad. Los estudios realizados en Europa muestran una gran variabilidad porque “no siempre se usan las mismas tablas de referencia ni se aplica la misma metodología de medida”.

Obesidad

Sin embargo, hay algo que la pediatra tiene claro: “En estos momentos, se diagnostica a más niños y adolescentes de HTA”. También hay un amplio consenso respecto a la principal causa: la creciente prevalencia de sobrepeso y obesidad entre los más jóvenes. “Antes, lo que veíamos prácticamente siempre era hipertensión arterial secundaria. En cambio, ahora, a partir de los 10 años, lo que vemos son niños que tienen la presión arterial alta, pero no por una enfermedad de base, sino principalmente porque sufren algún grado de sobrepeso u obesidad”.

Tal y como puntualiza Paola Beltrán, vocal de la Sección de Riesgo Cardiovascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), se puede afirmar que “se está adelantando la enfermedad por el estilo de vida imperante”. En este sentido, comenta un hecho muy documentado: “Los hábitos de vida nocivos a edades precoces aumentan la incidencia de enfermedades cardiovasculares en el adulto”.

Ante este panorama, se impone una actuación coordinada de los diferentes agentes sanitarios implicados. Las guías europeas para el manejo de la HTA en niños y adolescentes, publicadas en 2016 y coordinadas por Lurbe, conminan a los pediatras a no dejar a nadie sin diagnosticar.

Para ello, según la vicepresidenta, “recomiendan que a partir de los tres años se mida la presión arterial de todos los niños con el fin de ver si, aunque esté asintomático, ese niño ya tiene unos niveles que son patológicos o que están en un nivel normal-alto y hacer un seguimiento”. El control será más estrecho cuanto mayor sea el riesgo. Lurbe subraya que “ningún niño debe acabar la adolescencia y pasar al médico de adultos sin haberle tomado la tensión arterial”.

Percentiles

Las guías recogen unos percentiles de presión arterial que tienen en cuenta la edad del niño, el sexo y el percentil de talla. Cuando tanto la presión arterial sistólica como la diastólica están por debajo del percentil 90, el rango es normal. Se considera normal-alto cuando tiene valores iguales o mayores al percentil 90, pero inferiores al 95. Finalmente, se considera HTA cuando los valores de sistólica y/o diastólica se sitúan de forma persistente en o por encima de 95. A diferencia de las anteriores guías, las nuevas establecen que a partir de los 16 años se utilicen los mismos criterios para definir la HTA que en el adulto.

En caso de HTA, se aconseja hacer siempre ecocardiografía y analítica de orina para evaluar la afectación de órganos diana.

¿Se cumplen las recomendaciones de medición y seguimiento? En opinión de Félix Notario, portavoz de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA), “en nuestro país hay una deficiente atención al adolescente. Tenemos que mentalizar a los pediatras para que la evaluación clínica sea lo más completa posible e incluya la toma de tensión”.
agosto 15/2018 (diariomedico.com)